Un sueño en el tiempo

 Vivía tan ilusionada que le cegó su entusiasmo. Nada hacía prever lo que le esperaba, ya, desde su niñez. Y como una brizna de hierba creció buscando el último rayo de sol. Tal vez insignificante, intentando no perder su color natural y sin permitir que el viento la arrancara de sus orígenes, ahora mucho más lejanos que nunca porque cada vez le quedaban menos cosas que la unían a aquella tierra que la vio nacer y crecer tan sólo como a una brizna de hierba.

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